jueves, 26 de mayo de 2016

Uso de obra ajena protegida por derechos de autor

En esta entrada voy a explicar el proceso que he realizado para pedir permiso para el uso de una obra ajena que está protegida por derechos de autor. 

En primer lugar, la obra que he elegido es Cartas para Claudia de Jorge Bucay. Quiero utilizar esta obra para un trabajo universitario de la asignatura Historia del Libro. El trabajo consiste en realizar una reseña sobre un libro que nos haya marcado en nuestra vida. 

Esta obra es muy reciente y, por tanto, está sujeta a derechos de autor. El siguiente paso que debo realizar es contactar con la editorial o con el propio autor. Para ello busco información de la editorial o el autor. 

Por último, una vez que tengo la dirección de la editorial les envío un correo, o bien, voy al lugar donde se encuentra. Busco en la página web de la editorial toda la información: www.rba.es. La dirección de la editorial es la siguiente: Avda. Diagonal, 189-08018 Barcelona. Además, encuentro un correo electrónico de atención al cliente: atencion-clienterba@rbalibros.es <atencion-clienterba@rbalibros.es>, al cual voy a enviar mi petición. 

Este el proceso que debo realizar siempre que quiera utilizar una obra sujeta a derechos de autor. 

sábado, 21 de mayo de 2016

Biblioteca pública "Luis Berenguer"

En honor al escritor Luis Berenguer, el Ayuntamiento de San Fernando colocó una lápida en el que había sido su lugar de residencia. Más tarde, fue inaugurada la biblioteca, la cual lleva su nombre y se encuentra en la plaza del Carmen de dicha ciudad. 

Biblioteca Luis Berenguer 
Luis Berenguer y Moreno de Guerra nació en Ferrol, La Coruña, pero él se consideraba «cañaílla» y, de hecho, la mayor parte de su vida transcurrió en San Fernando.  Aquí se casó, crió a sus 11 hijos y concibió sus 6 novelas. 

Su obra literaria está centrada en la bahía gaditana. Se hizo popular con su primera novela titulada El mundo de Juan Lobón, más tarde publicó Marea escorada, Leña verde, Sotavento, La noche de Catalina Virgen y Tamatea. Esta última obra fue escrita en dos meses y, por desgracia, murió antes de verla publicada. 

Murió el 14 de septiembre de 1979 en San Fernando, con solo 55 años a causa de un edema pulmonar. 
 


Bibliografía: 

Fotografía de Irene Dueñas

sábado, 14 de mayo de 2016

José María Garrido. Poeta de la "Generación 2.0"

El jueves 12 de mayo, en la Facultad de Filosofía y Letras, tuvimos la enorme suerte de poder contar con la presencia del poeta José María Garrido. Asistió, acompañado por la escritora y editora Carmen Moreno, a la clase de Literatura española y Gestión cultural. 

José María Garrido
José María Garrido nos habla de la importancia de las redes sociales y de cómo «la poesía ha revivido gracias a Internet». Las redes sociales mueven el mundo, y eso es una realidad que debemos aceptar. En las redes sociales los lectores pueden interactuar con el escritor y, esa conexión, llena más al público que leer un libro en papel sin tener ningún contacto con el poeta. 

De esta manera, nos cuenta José María, se crean seguidores fieles y eso para él es lo primero, mucho antes que sacar un libro. Primero, hay que llegar al público. Además, es muy importante llegar a todo tipo de público; hay personas que prefieren leer estrofas cortas y para ello las redes sociales es un gran medio. «Creo en la poesía para todos» nos dice José María. 

Una vez que tienes hecho tu público, es hora de publicar y, para ello, recomienda huir de las grandes editoriales para las cuales somos «uno más», «las editoriales pequeñas te conocen y sacan lo mejor de ti» ─nos cuenta─.

Por último, y para finalizar este encuentro, nos deleitó recitando algunos poemas suyos. Os dejo uno aquí para que disfrutéis vosotros también.  

Campos de fresas
Me sorprende
lo marginal
de tu idioma
cuando yo digo sí
y tú
pestañeas no,
campos de fresas
mastican tu gesto
para dejarme en silencio,
para sentir
hondo
la palabra más leve
borrarse 
en tus labios.  
Además, estas son algunas de sus páginas por si queréis echarles un vistazo: 

lunes, 9 de mayo de 2016

José María Pemán

Soy andaluz

Soy andaluz: andaluz,
que es decir con ufanía 
gran señor de la armonía
y emperador de la luz. 

Soy el egregio solar 
reverberante sonoro 
de las cigarras de oro, 
nacidas para cantar. 

¡Noble oficio el de cigarra, 
y noble mano la mano 
hecha para el soberano
gesto de herir la guitarra!

¡Y noble esta tierra mía,
florida, a fuerza de afanes,
de coplas y de refranes,
de indolencia y de ironía!

Esta limpia aristocracia
de andaluz, solo me obliga
a que cante y a que diga,
con claridades de gracia,
en un verso musical, 
cuanto sueñe, cuanto sienta.

¡Qué solo me pidan cuenta 
de si canté bien o mal!
Porque yo soy andaluz,
que es decir, con ufanía,
gran señor de la armonía 
y emperador de la luz.


La colección de poemas titulada Señorita del mar (Itinerario lírico de Cádiz), 1929, y la llamada Andalucía, 1937, ponen de manifiesto el enraizamiento del poeta con su tierra.

Es cierto que, en muchas ocasiones, la valoración de su obra se ve condicionada por un factor externo a ella, su pensamiento político y religioso; algo que, en mi opinión, no debe influir a la hora de valorar el arte, que es lo que estamos valorando aquí, y no un pensamiento político y religioso. 

Cito de la Dra. y Prof. Ana Sofía Pérez Bustamante: 
No se trata de salvar o condenar a Pemán por sus valores extraliterarios: en su forma de ver la vida hay una sensibilidad innegable y también una innegable limitación ideológica. Pero lo que le importa a la literatura es cómo se articula eso en un texto artístico. Pemán, como casi todos los escritores, y sobre todo los de obra muy extensa, tiene de todo, y hay que leerlo intentando comprender al escritor desde dentro de sí mismo, viéndolo en el contexto cultural al que pertenece y calibrando, en cada momento, su capacidad para traspasar su propia época. ("La narrativa de José María Pemán" en Pemán en su tiempo (1897-1981). Exposición conmemorativa del centenario, Cádiz, Diputación de Cádiz, 1997, p. 63.)  

Más sobre José María Pemán

En la fachada de la casa donde nació, en Cádiz (calle Isabel La Católica n.º 12), podemos encontrar una lápida, con una figura alegórica con la estética de la época y su busto bajorrelieve.



También en el parque Genovés de Cádiz hay un teatro al aire libre (actualmente destruido) con el nombre de Teatro José María Pemán. 


En este mismo lugar existe un busto de él mismo.



Bibliografía: 


Fotografías realizadas por Irene Dueñas. 

Ampliación sobre la biografía de José María Pemán

José María Pemán y Pemartín nació el 8 de mayo de 1897 en Cádiz. Creció en el seno de una familia acomodada. Viajó con su familia asiduamente a París. Estos viajes despertaron en él una afición por la cultura francesa. Se formó con las lecturas de los clásicos grecolatinos y españoles. De niño recibió educación católica en el colegio del Oratorio de San Felipe Neri de Cádiz (marianistas). Tuvo una formación literaria autodidacta, insolidaria y de un riguroso clasicismo español y grecolatino, ya que el acceso al conocimiento estaba limitado por el temor al pecado. Estudió derecho en Sevilla y se doctoró en Madrid con la tesis Ensayo sobre las ideas filosófico-jurídicas de "La República" de Platón. 

Hizo el servicio militar en Cádiz, en el cuartel de artillería de La Bomba, junto al parque Genovés. 

Cultivó todos los géneros literarios; destacó por su teatro poético y sus comedias de ambiente andaluz. 

Su tradicionalismo religioso y sus convicciones monárquicas lo convertirían en representante de los sectores más conservadores. Años más tarde pasaría a ser una de las figuras del régimen franquista. 

El 8 de marzo de 1922 se casó con María del Carmen Domecq, la cual influyó decisivamente en su poesía. Tuvieron nueve hijos. 

Hacia el año 1923 se inició también en la militancia política al lado del general Miguel Primo de Rivera. José María Pemán y su primo José Pemartín estaban emparentados con el dictador y se encontraban entre los principales propulsores de la doctrina de la dictadura. A la caída de Primo de Rivera, Pemán se mostró inquieto por su futuro político. Tras todo esto, en Cádiz, su prestigio fue decayendo. 

A lo largo de los años 20, los versos de Pemán se publicaron principalmente en el ámbito local, en el Diario de Cádiz (desde 1924). 

Al terminar la Guerra Civil, fue nombrado director de la Real Academia Española, aunque pocos años después renunciaría a este cargo. Entonces se dedicó por completo a la actividad literaria. Colaboró en prensa y redactó comedias costumbristas y de corte castizo. Su obra poética, con títulos como De la vida sencilla o Señorita del mar, se caracteriza por su sencillez en las formas y por el estilo épico de algunos de los versos, a menudo en clara sintonía con los tópicos de su ideario político. Él calificaba su poesía de pura y objetiva. No era moderna como la poesía de sus coetáneos de la Generación del 27

El 14 de enero de 1969 falleció su mujer. En su recuerdo escribió In memoriam, una elegía dedicada a ella. 

Murió cristianamente en su casa de Cádiz con un crucifijo entre las manos. Inicialmente, fue enterrado junto a su esposa, en el cementerio de Cádiz, pero en la actualidad, sus restos se encuentran en la cripta de la Catedral de Cádiz, junto a los de Manuel de Falla; con el que colaboró en su Himno Marcial. Tras su muerte, no se publicaron sus poesías hasta una breve selección de Poesía viva (1993), a cargo de Pilar Paz Pasamar


Bibliografía: 

lunes, 2 de mayo de 2016

¿Cultura y educación como bienes de consumo?

Juan José Millás trata en su artículo «Un ataque político a las formas de vida» varios temas como son: 

El llamado «consumo cultural». Consumir según la Real Academia Española significa gastar o destruir, entonces ¿por qué hablamos de la cultura como un producto, como algo que podemos gastar? Significa eso que, ¿consideramos que la cultura está al mismo nivel que las cosas que compramos, comemos o queremos usar? 
«¿Pero debemos darle a la cultura y a la educación el tratamiento de un bien de consumo? No lo creo, porque en ese mismo instante las reducimos a la categoría de lo prescindible.» 
Es decir, cuando el Gobierno nos vende la cultura como algo que consumimos, nos está diciendo, al mismo tiempo, que cuando quiera nos la quita, la recorta y hace con la cultura lo que quiere. Y nosotros lo aceptamos. Nos quedamos callados asumiendo, por tanto, que la cultura se consume. Pues bien, como dice Juan José Millás, la cultura es una forma de vida. El Gobierno nos quita formas de vida, nos recorta formas de vida. Y, puesto que es una forma de vida, debemos difundirla, protestar cuando se nos quita, cuidarla y cultivarla.  

Para valorar la cultura es muy importante la educación. Nadie puede valorar la cultura sino tiene una educación adecuada para ello. Cuanto más preparados estemos culturalmente menos tragaremos con lo que nos quieran imponer. El conocimiento es lo más importante y por ende no podemos permitir que nos recorten en educación.
«A ver, ¿qué beneficios le ha traído a la señora que hemos abandonado en la cama de un hotel de Buenos Aires leer a Dostoievski? 
—Beneficios, ¿en qué sentido? 
—Beneficios en el sentido de beneficios, gilipollas. 
—Bueno, podríamos decir que uno es más sabio después de haber leído al ruso. 
—Más sabio, más sabio... ¿Hablamos de una sabiduría práctica, de la que se puedan obtener unos rendimientos económicos inmediatos? 
—Eso no, pero cuando uno lee aprende a leerse y a leer el mundo, aprende a interpretar la realidad, comprende la importancia de la búsqueda del sentido...
—No me joda usted. Yo, sin haber leído a Dostoievski, quizá gracias a eso, he montado una franquicia de jabones que da trabajo a cinco mil personas.
—¿Cuánto ganan esas personas?
Cuatrocientos euros de media. Y me hacen horas extraordinarias y festivos, y si les pido que me lleven a los niños al colegio, me los llevan. Bien visto, no entiendo cómo no me matan. 
—Quizá porque no han leído a Dostoievski.
—Razón de más para prohibir las humanidades.»
Este texto sacado del artículo de Juan José Millás muestra como es al propio Gobierno o al propio empresario al que no le interesa que sus ciudadanos dominen las letras. Por eso, lo más fácil es recortar en educación y cultura, para así dejarnos, como dice Millás, sin discurso.

Nuestra misión es, por tanto, proteger y difundir la cultura y el conocimiento y así cambiar el discurso dominante. 
«El tipo verdaderamente peligroso es aquel que un sábado por la tarde se queda en casa leyendo a Madame Bovary. Ese chico es una bomba, ya que la realidad está hecha de palabras. Quien las domina tiene más capacidad de destrucción que un experto en explosivos.»